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jueves, 5 de noviembre de 2015

LA BARCA Y EL MOLINO DE MONTOYA



La semana pasada ya quedaba prácticamente decidido, Cuerpo que había salido con nosotros en la calerana vuelta, propuso ir al Montoya, ya que él no lo conocía.
Pues bien, una vez más en la Alameda, multitudinario grupo, de los que ya van gustando, aunque espero que se vaya reproduciendo, pero, exponencialmente, os esperamos … al tomate!!!
Estábamos reunidos, nada más y nada menos, que el Abuelo, Texinas (siiiii Texinas), Cuerpo – con su cámara de cortos – Po-Cholo, Benito, Largo-te, er Viti, and I.
Como está decidido, sabemos por donde salir, entonces … Adelante!!!
Subimos por el canal dirección Gamonal, y por los ricos y esponjosos caminos, a Velada, hasta aquí todo igual que siempre, pero al llegar a san Berecoldo … ¡es de bajada! ¡toma!; sin dar pedales hasta el baldío y a to cimbel, en un pis pas la cuesta está merendaa.
Ya en los llanos, buscamos a buen ritmo el puente que nos enseñó Tadeo (vamos coño anímate), que le pasamos por debajo, entre veredas y arenas, arenas que se pegan, pero pasamos – el Guadyerbas está seco, seco pelético, pelín pelan bético – en la otra orilla por tanto, y sin mojarnos ya nos encontrábamos; y seguimos, seguimos por el monte, repleto de encinas, de bellotas en el suelo, esperando ser devoradas por las grullas, que vergonzosas ya empiezan a aparecer, monumentos megalíticos, y ¡una moto! ha salido con las últimas lluvias, la vez anterior que pasamos por aquí no estaba, y ya es toda una scuter; lo mismo cuando se haga GP la podemos arrancar – no creo que sea especie protegida -.
A poco y entre fotos con las enormes especies floras – más altas que el Largo, con más envergadura que los dos hermanos juntos – ¡qué maravilla de la naturaleza!, y entramos en el cordel, y a muy poco, salimos. Tomamos el camino dirección Parrillas, rebaños de ovejas nos encontramos que a la voz de ¡qué viene Pablo Iglesias! salían todas en espantá, lo curioso fue que otro de las mismas, a la voz de ¡que viene Rajoy! – viva la diversidad – salieron en idéntica dirección y a la misma velocidad – moraleja … es fácil, os la dejo a vosotros – ; y desde aquí hasta la vecina Navalcán por el paseo de la carretera – esto hay que depurarlo, en breve, más y mejor -.
Paramos donde Vareta a contarle un par de tontunas, y nos hicimos fotos en el casi invisible puente súper-antiguo, que no conocíamos a la entrada de la población.
Anduvimos por calles perdidos, hasta que dimos con la N-50 que nos iniciaría en busca de la recta final hacia nuestro destino.
En la bajada nos encontramos diversos grupos de joven@s que aprovechando el sábado de ánimas, han anticipado el calbote; hasta para esto son brutos los navalqueños, unos para no pasar sed – con un barril lleno de bebidas – otros, y donde nos encontramos, con un carro de la compra ¡del Carrefour!, la madre que lo parió; aun así nosotros seguimos, ahora es todo bajada y hay que disfrutar de ella, que ya vendrá la subida – ya vendrá –
Una vez en el paraje, allá a la orilla del Tietar, echamos un primer vistazo para comprobar que todo está en su sitio y disfrutamos del momento break, esta vez compuesto por frutos secos de temporada, castañas, nueces … un pequeño pero particular calbote.
Hacemos fotos, gravamos y disfrutamos del entorno y el momento, el bullicio del lugar, con una pequeña pero brava zona de piedras, donde rompe el agua, sin envidia de los grandes ríos o de los sonidos de las más grandes cataratas.
En breve cogeremos nuestras monturas, no sin que antes el Abuelo, plante un farol sobre la mesa … ¿seguimos el curso del río hasta los motores? – es fácil que debamos hacer algún tramo andando … miradas de complicidad, ¿quién dijo miedo? ¿quién dijo andando? ¡nosotros vamos montados!, dicho y hecho, y tras echar las bicis a nuestro hombro para pasar la escalinata de la arquitectura formación, entramos en el sendero …
Angosto era, lleno de retamas y coscojas, endulzado por el fuerte olor de las aromáticas  plantas a nuestros pies, sin invadir, tomillo, romero y muchas de ellas más, entre piedras y fuertes peraltes, pero siempre, a lomos de nuestras burras, como a nosotros nos gusta, forzando las bielas y apretando los riñones.
En breve, llega la calma al río, como en una planicie el agua es retenida, para luego ser extraída, junto a la granja de cabras y gansos pasamos, para después llegar a pie de río y disfrutar de nuevo, pero esta vez del silencio y la tranquilidad que ofrece el agua retenida.
Es la primera vez que venimos, no creo que sea la última, este nuevo sitio ofrece más posibilidades … el tiempo apremia, y sabemos que hay que subir lo bajado – que vino – .
Manos a la obra pues,  tic tac, tic tac, como a golpe de reloj, sonaban nuestras bielas, buscando una regular cadencia en las fuertes rampas … tic tac, tic tac, y a golpe de pedal y biela, como en el yunque de un artesano del hierro, tan calientes por el esfuerzo como el duro material para conseguir moldearle, conseguimos llegar al punto alto, donde ¡a propósito!, seguía el calbote.
A poco y de nuevo en Navalcán, ¿o era Parrillas?; por la salida del concurrido cementerio, en la que pone – a Talavera – anduvimos, entre coches y flores, entre flores y cabras, hasta pasamos por la “hípica Lebrel” – este abuelo, lo tiene todo colonizado – llegamos a la apestosa depuradora y de nuevo ¡nos confundimos!, casi volvemos a Navalcán, como en veces anteriores, y es que el Largo-te, no sabe qué hacer para meter kilómetros a la ruta, ¡claro, como tú vas sobrao!; nada que no se pueda arreglar con una pequeña media vuelta, y nuestra sonrisa fiel escudera del grupo y signo inequívoco de nuestro divertimento.
Por caminos ya conocidos, llegamos de nuevo al cordel, esta vez regresaremos por el camino de la granja de las cabras, ¿alguién ha dicho que dando caña hasta la cámara?, ¡estáis locos o qué!, saco la cámara de repuesto, o la cámara del móvil, o la cámara del Club que lleva el abuelo, y el objetivo está cumplido.
Nos adentramos de nuevo en la espesura del monte, entre encinas dirigimos nuestros pasos abriendo y cerrando puertas, esta vez las abre Po-Cholo, pero no te acostumbres, que es porque Pakito no viene. Pasamos el Guadyervas por donde costumbre, pero esta vez, a pesar el inmenso arenal ¡lo pasamos montados!. Al llegar a la última cancela, los hermanos más Largos cambian sus monturas – me suena a estrategia – algo nos tienen preparado, y como muy en breve y no muy a lo lejos se atisba san Berecoldo – a saber que está pasando por esas cabecitas –; menos mal que el de el intercambio no fui yo, a ver sino como hubiera llegado a media pedalada y sin las protecciones preparadas para trabajar en altura.
Las encinas dejaron de gotear, y llegamos a la cámara – menos mal que el paso fue regularcito – que está en el baldío, y que directa nos llevará a san Berecoldo, no sin que antes nos crucemos con casi una decena de domingueros calboteños en coche – hasta aquí nos van a colonizar –
San Berecoldo pues, - veni, vidi, vinci – sin prisa, pero sin pausa coronado, a buen ritmo, con buena respiración, todos en fila india y … Velada.
De Velada a Gamonal, en Gamonal ¡ay en Gamonal! 8 km de piedras necesitamos Gamoninos; ni un minuto nos duró el corto sendero, que encabezado por Largo-te y seguido muy de cerca por los pupilos Benito & I transcurrió sin pena pero, ¡con mucha gloria!, ooooohh tremenda diversión a ricas dosis de adrenalina … para gustos.
Por la asfaltada arteria que une los pueblos, dejamos partir a er Viti, que con pena nos deja hasta la semana que viene, nosotros a buen ritmo llegamos al pueblo, y para recuperar fuerzas, nos bebimos unas gordas que desempolvaron nuestros ásperos gaznates.
La próxima vez que volvamos a Navalcán, lo veremos de diferente color, o desde distinta perspectiva, Largo-te a golpe de chintófano nos está preparando una sorpresita que sin duda no dejará indiferente a todo aquel que participe en ella.
Espero esta muchedumbre, como antes he dicho, se vaya multiplicando, y de nuevo lleguemos a ser, el increíble y numeroso pelotón que en otras ocasiones surcaba los caminos buscando grandes aventuras.
Hasta entonces me despido, no sin recordaros una vez más …
AL ATAQUE!!!
Disfrutad como no de los videos y fotos que se curran nuestros compañeros, el Abuelo, y Cuerpo. Gracias!!!
https://goo.gl/photos/6zYX4HSRE7XCbSrL7
https://youtu.be/e8hwa6dSKpY
https://youtu.be/IS82wzmjQiY
https://youtu.be/Hjwuops1CpI
https://youtu.be/0Klrn73btZg




miércoles, 28 de octubre de 2015

INTENSO FIN DE SEMANA – PARA ALGUNOS



Este año parezco la señora de la limpieza – ojo, sin menospreciar a nadie – y es que resulta que cuando parece que el blog se agiliza, después casi sin darnos cuenta, viene el parón y otra vez hay que volver a la carga para desempolvar. Bueno, voy a ver si soy capaz de que esta sea la definitiva.
La semana transcurre lenta contemplando como el tiempo pasa entre cortes, repuestos, hierros, vacas, coca-colas, lijas, camiones, palos, aluminios, plásticos, pinturas, tráfico y un sinfín de actividades que hacemos los integrantes de este Club.
Ya el miércoles empiezan los primeros tanteos para el fin de semana. El domingo hay super-ruta en Navalcán, para la cual, unos por obligaciones festivas, y otros por insuficiencia en preparación, no vamos a poder asistir; sí tendremos representación, y además de la buena, porque irán nada más y nada menos que – ¡er Viti y Alberto Pedraza! – <a otros nos hubiera gustado>, bueno, ya se hará.
Nosotros, por otra parte, salimos el Saturday, y ya hacía días que estaba decidido qué ruta hacer. El –guasa- como de costumbre, no paraba, que si salgo, que si no salgo, al final se hace un pequeño grupito de 6 personas y media; estábamos nada más y nada menos que: Largo-te – con el chintófano – el Abuelo – con la máquina de los retratos –, Cuerpo – con la máquina de los cortos –, Po-Cholo, Meji-Jones, y un humilde servidor; ¡coño se me olvidaba el medio!, Pakito con la negra cuerva –hay que joderse, ¡qué piña más limpia tiene!.
Pues nada, salimos como de costumbre desde la Alameda, tras escuchar el sabio discurso de D. Joaqui y sus prisas por adelantar el reloj … ¡Adelante!
Junto a la churre-sarte pasamos dirección, la gran plaza Mayor, hogar de las interminables castañas y sesiones de peluquería vividas en las últimas San Migueleñas, y desde aquí al cordel para ir hasta la vecina Calerana población.
Hace un poquito de frío, tiempo para quitar las telas de araña al entre-tiempo equipo, pero caluroso aun para los térmicos … ¡algunos se van a asar!
Pasamos bajo el acueducto y por la parte baja del pueblo, entre olivas, junto al pilón de la piscina y desde aquí por la gran pista que nos llevará hasta Tórtolas. No sin antes disfrutar, pero a base de bien, de los esponjosos caminos que ligeras llevan nuestras monturas, entre encinas abarrotadas de bellotas y grandes granjas porcinas; a poco … la culona, con la pakita expresión ¡vaya vuelta que hemos dado para llegar aquí! … palabras, gracias a Dios hay viento.
Avanzamos por la vía, y adentro en la arqueña finca, un rebaño de ungulados nos sorprende en los terraplenes, y que nos acompañaran al menos durante un largo kilómetro intentando salir de nuestra trazada. Impresionante la fauna, en el momento en el que nos hayamos, como impresionante la flora, gracias a las últimas lluvias caídas.
Entramos en el puente Amador seis y medio y salimos tan solo seis, la lógica explicación atiende tan solo al porcentaje en el que va a tornar la ruta. Bye, bye.
Empieza lo gordo … salimos del puente Amador y subimos la ya conocida cuesta, cuestas y mas cuestas, senderos, ya conocidos, en una dirección o en otra, fuertes, explosivas, y a poco, el ya conocido arroyo de las broncas de Benito, Corralrubio y antigua carretera de Aldeanueva.
Subimos por ella, tranquilos, buen piso buena adherencia, pero al llegar a la parte alta, las bicis se desbocan cogen fuerza superando en ocasiones la cuarentena cifra, justo hasta el momento de abandono, cogiendo una nueva vereda, por la que ha debido correr el agua casi como un arroyo, dejando piedras y regueros al descubierto, incluso destalonando alguna de nuestras ruedas, pero nada, a seguir, al menos hasta que lleguemos de nuevo a la vía, demos aire a las ruedas y Jones aproveche para proveer sus bolsillos de bellotas ¡amargas!.
Seguimos por el desvío que en esta ocasión, en sentido contrario nos bajará junto a la casa de campo y nos subirá en fuerte pendiente coronada como un cohete por Largo-te, seguido del resto y que junto al campo del día de los santos nos llevará hasta la estación, que esta vez sin parada, verá pasar el convoy dirección – las pilas de la fuente blanca – donde pararán nuestras burras, para hacer el ya esperado break.
Tontunas varias y fotos, además de roer lo preparado para el estreno de la mesa, reparaciones de última hora, incluso ¡con pérdida de la huella dactilar!, se jodió el DNI. Vamos, abreviando, que Pakito lo mismo llega a casa dentro de un par de horas y nosotros aun estamos aquí. Este es capaz de haber pinchado la bike y como no sabe na más que pintar, habrá llamado a la Roge pa que le recoja … todo esto, son suposiciones mías, que suenan a película de ciencia ficción inventada. Por eso, lo justo en este justo instante, es seguir.
Tras disfrutar del las viandas dispuestas para el merecido break – que duras son las vueltas – contemplando como retozaba el yondi en el cercano cercado, arrancamos de nuevo, por el camino hasta el momento desconocido, despidiéndonos de las pilas, pero con tan solo un hasta luego …
Tomamos la dirección del la cuesta del tomate, cierto es, es donde está el tomate de la ruta, y tras insuflar de nuevo a la guerrera de Cuerpo junto a los baños de Montemayor, digo, el aquopolis barbarroyo, junto a los espontáneos seteros, hacemos por subir la fuerte y difícil magra.
Se resiste, nos tira, lo intentamos, ¡la coronamos!, pero esto de momento no toca a fin; avanzamos por los duros sube-bajas, fuertes rampas de bajada, como fuertes son sus velocidades, fuertes rampas de subidas, baja la velocidad, ¡pero no las ganas! esto hay que ejecutarlo, terminarlo, pero ¡por todo lo alto!. Apretamos nuestras bielas, crujen las piñas buscando más cadencia, subimos, coronamos, bajamos fuerte por un amplio camino, y de nuevo Aldeanueva – increíble el juego que da este pueblo, allá en medio de la raña –.
Pasamos de nuevo por las pilas, esta vez si nos despedimos de ellas, entramos en la vía, y volvemos a salir, esta vez para bajar a la canaleja, y subirla, y dirigir fuerte nuestro ritmo, por el sube-baja a gran velocidad hasta el puente, de nuevo, – el Amador –.
Poco hay ya que contar, el resto fue todo vía, cierto es que el regreso y por esta arteria os podéis imaginar cómo fue. En ocasiones fuerte, en ocasiones menos fuerte, luchando contra el enemigo de los ciclistas – el viento –.
Fue cuestión de tiempo, llegar de nuevo a nuestro querido pueblo, donde nos esperaban unas revitalizantes gordas acompañadas de suculentas energéticas tapas.
Esto tiene buena pinta, los caminos están geniales, y el tiempo parece que se deja, la semana que viene, alguno más por favor, disfrutaremos todos juntos, incluso el ½ que tiene pensado hacer 10 km. más.
Os dejo el guapi reportaje que nos hizo el Abuelo ¡gracias!, también los super-vídeos de Cuerpo ¡qué maravilla! ¡gracias!, estas palabras quedarán en nada cuando veamos vuestras maravillosas imágenes.
  • Reportaje de fotos:
  • Publicación de vídeos:
Me despido hasta la próxima, que será en breve, nos sin recordaros una vez más …
AL ATAQUE!!!

miércoles, 16 de septiembre de 2015

SAN MIGUEL 2015

Compañer@s, lectores:


El día 19 se celebrará nuestra ya tradicional rutita de San Miguel. Será por los caminos cercanos a nuestro pueblo, y la salida es de la plaza a las 9:00 am.

No dejéis que os lo cuenten, amimaros y animad ... lo heremos de tranquis.

Si quieres ir calentando motores, este es el track ...

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10681589

Os esperamos, apuntaros en el Ayuntamiento.

AL ATAQUE!!!

A CABALLO O – EN BICI – ENTRE TIERRAS CASTELLANO MANCHEGAS Y EXTREMEÑAS



Ya estamos otra vez dando lumbre al  guasa – y es que este verano no hemos parado, nuevas rutas, nuevas tierras, nuevos proyectos, infinidad de caminos …. ¡y lo que nos queda en cartera!, ¡adelante!.
La actividad era frenética, unos confirman asistencia, otros confirman – bien hecho – la no asistencia, otros no paran de confirmar – la no asistencia – y como el difunto Jesús Hermida en las noticias, venga dar vueltas sobre lo mismo, en fin, los asistenciales, 6 nada más y nada menos, con ganas de dar pedales, es de lo que se trata, y pasión por investigar e innovar. Así sabemos dónde atacar a Cuerpo.
Tempranito en la alameda, eran las menos cuarto, y ya estaban la bike’s subidas en la furgo por segunda vez, ¿por segunda vez? … gri gri. Llega Largo-te, subimos la suya, y arrancamos.
Esta vez las cuatro ruedas, llevan a nuestras preciadas dos ruedas hasta la Villafranca de la Puente del Arzobispo, sitio donde el silo, a la sombra – de momento – paramos y nos bajamos, el ya nombrado Largo-te, Tadeo – con ganas de nuevas aventuras – Phineas – que está que se le cae to, y lo que no lo tira, aunque tenga que repasar – Ferb – con tantas ganas de empezar a trabajar como nosotros de que empiece – Benito – que dice que no practica, lo que no sabemos es, qué –; bueno, y el presente.
Una vez soltado el lastre y repasado el ojo salimos dirección Torrico, esta vez empezamos a improvisar desde el primer momento; siguiendo las indicaciones del chintófano, del notable chintofanero, y con la confirmación de un pastor – ande las llevas – , hacemos nuevo camino. Quizá un pelín más entretenido que el que ya conocemos, un par de subiditas, ponen las piernas a tono y la bomba de presión comienza a elevar pulsaciones. A poco, la carretera de Valdepalacios – Torrico, en su punto asfaltado, que habitualmente recorremos cuando nos dirigimos a mi querido pueblo.
Una pequeña bajada, y ¡a subir!, avistamos ya el núcleo torriqueño, esta vez no vamos a pasar por su urbe, haremos una T-50, subiendo de nuevo desde el parque con el pilón junto al asfaltado camino que lleva directo a Herreruela y de nuevo subida, pero ya desconocida ojo. A mitad de esta, un nuevo entorpecimiento, de aquellos que se empeñan en poner barreras al campo ¡coño!, nada, nos remangamos saltamos, seguimos y volvemos a saltar.
Seguimos en nuevos terrenos, fuerte y rápida bajada que nos conducirá a cortar en el P.K. 6 la carretera que une Caleruela con la Castoreña población de Valdeverdeja – me ahorro el comentario, que no queda muy bien aquí -.
Saltamos la comarcal vía por caminos lindantes de la gran Bercenuño, rápidos llanos con velocidades cercanas a la cuarentena, ya saltando no solo los baches, sino de ¡provincia!, ojo que sin pagar tasas – de lo poco –, hemos pasado en un abrir y cerrar de ojos, de nuestra querida Toledo hasta la vecina Cáceres, bienvenidos y bienhallados somos.
Cruces y más cruces, nuevos caminos, nuevos paisajes, granjas, tractores ¡un yondy! – John Deere -, como está el tema chico – y mi gorrita de la ITV –. Seguimos, hallamos una nueva senda – LA PUEBLA – indicaciones a una ermita, caminos, arroyos, pedregosas subidas, peligrosas y rápidas bajadas. El Gordo ¡un gimnasio! ¡qué sala de musculación!, ¡qué máquinas!, biernos, palas, carretillas, cribas, harneros, cuartillas, celemines, trillas, ¡qué despliegue de medios!, y al núcleo, foto junto a la iglesia.
Vamos a Valdecañas, avanzamos por la carretera de Berrocalejo y llegamos a la intersección; tras diversas negociaciones, con portería, conseguimos que nos dejen entrar hasta el Hotel para ver la isla, pero tras juntar los haberes en nuestros bolsillos, nos damos cuenta que tan solo para un refresco tendríamos (yo salía ganando, me pedí chupar la chapa).
Abandonamos la posti-urbe, llegamos de nuevo al Gordo, muy en breve lo pasamos y seguimos nuestra andadura buscando el siguiente hito poblacional.
Avanzando de nuevo entre monte extremeño, sendas, veredas, ¡qué maravilla!; salimos del meollo y a poco Calzada de Oropesa digo de Lagartera, llegamos por la antigua carretera – adoquinada – hasta la plaza y hacemos break. Un par de mordiscos a nuestras viandas acompañado de tontunas varias, y a seguir.
Por un sorprendente camino asfaltado – hace mucho que no vengo por aquí – avanzamos hasta dar con Herreruela de Oropesa digo de Lagartera, pasamos junto al desguace y cruzamos el pueblo en un pis pas. Ya en la periferia, buscamos la opción sur de mi pueblo, por to lo alto.
Avanzamos, esta vez con más tranquilidad, fuertes pendientes, piedras, senderos en la dehesa de Lagartera, cercanos de nuevo a tierras Torriqueñas. Granjas de ovejas en nuestro camino, encinas y coscojas, tomillo, y orégano salpicado en las berrocalescas tierras, para adentrarnos si cabe más y dejar los caminos, convirtiéndolos con la varita mágica en senderos, senderos para única cabida de una rueda por eje, especiales para nosotros, perfectamente diseñados para lo que en nuestro pensamiento llevábamos marcado.
De nuevo, más bajadas, más y nuevas sendas, regueros, piedras, zarzas … campo total; finca la macarrera y nueva señal à a Puente. Pues venga, ¡sin atascar!
Otra nueva senda, de nuevo entre encinas, de nuevo caminos tan solo para nuestras bike’s, sin molestias, sin molestar, respetando la flora, disfrutando de la fauna … Valdepalacios.
Tan solo cruzando el asfalto, como a nosotros nos gusta, camino frente al estrellado hotel y ya nos adentramos en terreno conocido, que pica un poquito hacia abajo, basta tan solo con dejar caer los pedales y avanzamos a buena velocidad, por el sinuoso terreno, de rápidas curvas y entre encinas, hasta que en breve alcanzamos la explanada junto a Bienvenida. Grandes terrenos sembrados de nuevo en regadío.
Junto a las antenas que hay cercanas a Puente pasamos, mirando de reojo – el tiempo ya era justo – y muy a pesar nuestro, tenemos que recorrer unos poquitos metros por carretera, pero muy breves gracias al poco esfuerzo que nos depara la rampita que en nuestro destino nos dejará.
Una más, vaya listado hemos preparado este verano. Sin duda lo disfrutaremos, en mejor tiempo, en el tiempo que el campo huele a verde, en el tiempo húmedo que hará deliciosos los senderos que por ellos corren los regatos, os esperamos compañer@s; hasta entonces, me despido, no sin recordaros una vez más …
AL ATAQUE!!!

viernes, 11 de septiembre de 2015

EL RICO CARAMELO GAMONINO



El – guasa – comentaba ya hace días lo que en Gamonal habían perpetrado para la viriata ruta ¡ole los Gamoninos!. Ya alguno de los integrantes de nuestro Club había pasado por el lugar para reconocer el terreno, y aun tratándose de veredas y senderos pedregosos, comentaban de ella una ruta que no pasaría desapercibida, aun para rodadores de largos llanos … tipo Largo-te y Texinas, que lo único que hacían desde el momento que la conocieron era ponernos los dientes lagos a los demás.
Arranca el día, y todos de nuevo en el sitio de costumbre, nuestra querida alameda; estábamos, Cuerpo, Texinas – champion of world -, Po-Cholo, ½ Charlie, er Viti, Joaquinón, Benito y servidor; además de los andarines, el Abuelo, el Presi, Calderos y Janco.
Salimos dirección Gamonal, ya por el camino vamos comentando la jugada, Texinas y er Viti, son conocedores del sendero, y bajo la N-502 pon el paso subterráneo para el curso del arroyo zarzaleja, recién habilitado, encaminamos nuestras bike’s, para nada más salir, encontrar la boca del incicio del sendero … ¡sobran las palabras!, hay que hacerlo, hay que palparlo, hay que disfrutarlo, ¡enhorabuena Gamoninos!.
Subimos, bajamos, cruz, volvemos a subir, bordeamos la charca, fuerte bajada, piedras, velocidad ¡de vértigo!, enredo, paso de nuevo bajo la nacional, mas piedras, más senderos … mi boca abierta, mi ánimo por las nubes … ¡guau!.
Paramos, comentamos la jugada y decidimos ya donde ir definitivamente.
Subimos por la cuesta de los yubas hasta Mejorada, tranquilos, y llegamos, ¿cómo no?. Mejorada, camino de Segurilla, creo que es hora de hacer break, no son muchos los kilómetros recorridos, pero sí intensos, desgastadores. Parada pues. Tonterías, más tonterías, manzanas que parecen sandias, como no – panteras rosas – y … ¡coño concentración motera! -  uff 100 motos ¡o más! y también camionera, pero esa no pasa por aquí.
Seguimos, callejeamos por Segurilla, y con un guiño de er Viti, basta para elegir el camino de regreso.
Sendero cogimos con cabida tan solo para una rueda, en otros tiempos seguro que una burra con aguadera. Rápido, sinuoso, espectacular, ¡vaya zona esta!, no es necesario andar kilómetros para poder hilar una buena ruta … y para todos los gustos. A poco, y nos encontramos una puertezuela y volvemos a juntar monturas.
La decisión está tomada, bajamos por el microondas … ¡guau!, hoy parezco un perro, pero es que la ruta, es para quitarse el sombrero. Bajamos, subimos, volvemos a bajar hasta el seco cauce del arroyo, explosiva subida a regañadientes y … ya camino conocido.
No hay más … ¡nos volvemos! insinúan algunos … ok, dicho y hecho. Regresamos por los senderos que nos llevan al muro de la Portiña y en breve, muy en breve, Talavera.
Volvemos a ver a ½ Charlie, que ni ha disfrutado con nosotros, ni ha hecho las compras con su mujer … ¡al cordel!
Velocidad de crucero, rondando los 30, muy en breve pues Talaverilla ¡bye er Viti! – pasa unas buenas fiestas – , ya es poco lo que queda hasta el pueblo, aún menos, si algún valiente va y pone las banderillas al toro … como dijo uno en cierta ocasión, se mascaba la tragedia.  
Lo que si hicimos fue como no llegar al pueblo, y tomarnos unas gorditas para super-vitaminarnos y mineralizarnos.
Hay mucho por hacer, mucho por investigar y mucho investigado. Llegan buenos tiempos, tiempos en los que no tendremos calor, y el campo cogerá otro color.
Nos vemos en esta y otras muchas más, no sin recordaros una vez más …
AL ATAQUE!!!