Páginas vistas en total

miércoles, 5 de abril de 2017

FIN PRETEMPORADA – CERRO DE LA ESTRELLA


Si señor si, el blog sigue vivo; y sigue vivo como veis no solo por el que escribe, si no por las aportaciones que en el hacen los agradecidos comentaristas. Desafortunadamente hay compañeros que siguen sin comentar – menos mal que no cuesta dinero – aun así, seguiremos.

La pretemporada planteada, está llegando a su fin; el que haya querido o tenido la intención de incorporarse, lo ha podido hacer, en este tiempo de preparación. Vienen buenos días, buen tiempo y ¡buenas rutas!. Saldremos, si todo va bien, fuera; conoceremos nuevas rutas y visitaremos otras ya conocidas; Gracias amigo Largo-te por tu paciencia, pues en pro de la formación, hay veces que en contra de tu disfrute personal, antepones el compañerismo.

En la salida anterior, por la zona de Cabeza del Conde – os recuerdo – desgraciadamente no pude compartir el buen rato que se pasa, junto a los intrépidos integrantes de aquella maravillosa formación, no obstante, si hubo un implicado compañero que tuvo el buen hacer, de compartir unas líneas con nosotros para dejar plasmado lo que en la jornada se vivió ¡Gracias! … hoy la cosa es parecida, os cuento …

El – guasa – no para, como es costumbre cuando van llegando los últimos días laborales de la semana, y es que la necesidad de refresco, de cambios de aire, hace que corran ríos de tinta, en cuanto a planificación de rutas se refiere, para el disfrute de las horas no laborables y la fin de semana desconexión.

Hay tantas ideas como gustos, hay tantos momentos como individuos somos, vamos a tratar de agrupar gustos y momentos para salir lo más acompañados posible y disfrutar de nuestro deporte y nuestra amistad.

Largo-te, por motivos personales, no puede salir el – sunday – lo hará por su cuenta el – saturday – solo, pero no sin disfrutar, me consta. Hace la que en tiempos hicimos con nuestros vecinos caleranos, cuando con una idea común – la de ayudar – disfrutamos en torno al proyecto de la – Cruz Roja – .

Solo, el con sus pensamientos, el con sus dosis, sabiéndose, conociéndose, y conociendo la ruta, consiguió pasar una buena mañana con bastante variedad.

Por otra parte, y en torno al deporte de los pedales, nuestro compañero Benito, hace unas sesiones de espinillera en el gato largo, organizado por el gimnasio que suele frecuentar. También vale, el caso es moverse.

A nosotros nos gusta más el aire, el bacheteo de los caminos, el barro; Ahora os cuento la que yo conozco, nuestra salida.

En el sitio de costumbre, estábamos a las 9 de la mañana, los Rincones, el Abuelo, er Viti & I. Cinco intrépidos ciclistas en busca de aventuras.

Er Viti llega de la vecina Talavera la pequeña, y dice que alguien le ha dicho – su jefe – (liante), que nuestra intención es subir al cerro de La Estrella, perplejos nos miramos y … ¡pues iremos!.

Salimos por donde siempre, y una vez nos metemos en la vía, el pequeño de los Rincones pone una admirable a la vez que exigente marcha. En estas primaverales mañanas, aun el fresco matutino estira las pieles de nuestros rostros, y la carne de gallina ronda el resto del cuerpo, menos mal que preparamos el de – entretiempo – aun así, es el, Texinas, el que se encarga de hacer entrar en calor a la fresca formación ¡no quiero relevo! – gritaba –, pues no te lo daremos – contestábamos –; la verdad es que en frio, a ver quién es el valiente que se atreve a superar al cabecilla para quitarle un poco de protagonismo, yo al menos, no.

Nos contaba el Abuelo, que unos días antes, había llegado hasta el mirador del viaducto, allá en lo alto, con el pequeño de los Robles, si, el hermano del Presi, para dar una vuelta, y que al día siguiente publicaba sin vergüenza que tenía el culo como si lo hubiera metido en los paneles de las famosas abejas de youtube, el Abuelo dijo – ¡yo no le metí el rejo! – a saber.

En la estación de Aldeanueva el mayor de los Rincones toma la iniciativa, yo creo, que estos suben los troncos entre semana a mano, ¡vaya pareja!.

Bueno, llega un momento de respiro, y tras poner boca-abajo la potra de er Viti para cambiarla el aceite ¡y filtros!, vaya cosa fina, bajamos muy a pesar nuestro por el asfaltado camino que nos dejará pasar el Uso sin mojarnos los pies.

A partir de aquí, ASFALTO, eso sí, con sus rampitas de calentamiento para ir templando las piernas, que más que de sobra saben lo que a la vuelta de la esquina las espera. Anecdóticamente, contar, que dos señoras subían con un puñadito de espárragos ¡es que no sabéis que los domingos no se cogen espárragos! … ya les vale a estas … ¡Domingueras!

Salimos del asfalto para entrar en faena, no sin antes parar para hacer aguas menores, hay que quitar peso como sea … la gran subida, pues ya sabéis, cada uno con sus pensamientos, cada uno a su ritmo, cada uno … al final se coronó, y como es costumbre, siempre se consigue un hito en esta subida, esta vez el objetivo conseguido fue, LA PRIMERA VEZ DEL ABUELO tras su accidente … ¡ENHORABUENA MAQUINA! … como curiosidad, he de contar, que ninguna de las rampas ha bajado su porcentaje de ascensión en favor de nuestras tensas piernas que fatigosas anhelan llegar al final del rampón.

¡Objetivo conseguido!, ahora toca disfrutar del merecido break, como siempre a base de frutas de temporada y dulces típicos de las fechas en las que estamos, tipo, tigretones y panteras rosas … ¿qué os pensabais? ¿qué traíamos en los bolsillos a la hija de THOR?, no hombre, que no han venido ni Megi ni Pakito …

¡Espabilando!, que es gerundio, ahora toca bajar, ¿qué digo bajar? ¡disfrutar de la bajada! aunque es tan fuerte, que poco disfrutamos – no dura ná – . Una vez abajo, ¡más domingueros!, es lo que tiene el séptimo día de la semana, o el primero – según culturas – ¡qué hoy no se pueden coger espárragos!

Para avanzar, decidimos investigar; aunque creo que en su día ya lo hicieron otros, pero conmigo en cabeza – buscalios según Texinas – y er Viti dando espuela desde detrás, todo es posible. Tanto es, que hasta no pasamos los cruces – no vimos la señalización – para llegar, tras pasar un pozo de agua zarca, con sus pilas – a un pequeño y antiguo cortijo, bastante bien conservado, y tras ver las caras, decidimos hacer una consulta al sigpac – sin ver ná  nos damos la vuelta para llegar al cruce que nos habíamos pasado …

Interesante el camino, bastante más – por poco que sea – (no es el caso) que el apestoso alquitrán, pero … para pasar de nuevo el Uso, hay que recurrir a las infraestructuras destinadas a estos fines … pero no pasa nada, a poco de nuevo en la culona.

La intención es bajar a la canaleja a coger agua, aunque a diferencia de la semana pasada – no por mi gusto – volveremos de nuevo a la vía para avanzar hasta llegar al pueblo.

La vuelta sin ton ni son, al tran tran, sin prisa pero sin pausa, hasta llegar al pueblo, que justo antes de entrar, el Abuelo se queda para ver y echar de comer a sus – yinitas – (ya te vale, ir hasta el cerro de La Estrella para echar de comer a las yinitas ¡qué fuerte!) … a er Viti le queda un poquito para llegar hasta su punto de partida-llegada (al final se encasqueta con los 90 – vaya monstruo) y los demás … a casa, que algunos quieren ir a la Gamotapa.

Bueno compañeros, otra batalla más, de nuevo otra cumbre conquistada, se sigue echando de menos a más integrantes en la formación, como antiguamente …

No hay más que contar, solo deciros una vez más …

AL ATAQUE!!!

Tenemos algún vídeo, ¿lo quieres ver?






martes, 28 de marzo de 2017

DOS FINES DE SEMANA - DOS RUTAS






Torralba- Alcañizo

Día del padre, hoy solo somos dos bikers. Ayer salió el Abuelo, a la Nava fue a poner la era (este sí que no para).

Texinas y el que escribe, una cortita y a casa que hay que disfrutar del día del padre con la familia. Carretera y manta rápido llegamos a la cuesta del canal demasiado rápido diría yo, levantamos un poquito el pie y en Gamonal cogemos el camino del pantano, pero esta vez hasta la intersección con el camino de Torralba.

Los caminos bastante secos y día caluroso ya en Torralba buscamos alternativas para ir directamente a Alcañizo y … ¡la encontramos! "bendito wikiloc" ¡estrenamos camino!, seguro que lo volveremos a ciclar.

Paramos en la plaza de Alcañizo para dar aire a la scott (no será la última vez); ritmo alto hasta nuestro querido pueblo y ¡sorpresa! nos encontramos con la carrera homenaje a Joaquin Polo, vemos pasar las balas por la plaza y para casa. 52 km y a celebrar. 



¿La Nava? ¿La Estrella? ¿Fuentes? Cabeza del Conde. 

Viendo el pronóstico del tiempo ....

(Ya teníamos la ropa de entretiempo preparada, otra vez a las botas y a la térmica); decidimos salir el sábado aunque a alguno no le guste, pero visto lo visto fue la mejor opción.

Las 9:40 indecisos nos ponemos en marcha El Abuelo, Texinas, Fabio y el Becario.

La Nava es nuestra primera opción aunque el abuelo repita. Buen ritmo en la culona ¡32km/h! … pero hay que aflojar que a este ritmo alguno se da la vuelta en el puente Amador; con más calma llegamos a Aldeanueva y aquí volvemos a cambiar itinerario

-          ¿porqué no vamos a La Estrella y desde allí a Fuentes,  bajamos al puente medieval otra vez a la vía y para casa?

Pues allá vamos, carreterin, río Uso y subidita cada uno a su ritmo, y nada más terminar la subida, baliza R-O3 6,3 km a La Estrella; dejamos el alquitrán y volvemos a lo nuestro "LOS CAMINOS".

En algún momento nos desviamos de nuestro objetivo pero ante nosotros tenemos otro mucho más atractivo … Cabeza del Conde, con sus enormes piedras de granito ó berrocales, llegamos hasta su falda no sin tener que saltar un par de alambradas -  tendremos que volver y escudriñar todos sus rincones - pendiente queda, y si no a "alguno" ¡¡le puede dar algo!!.

Cargamos pilas y media vuelta, un par de despistes y para casa que se nos va la mañana. Otro día retomaremos esta ruta para terminar lo que hoy hemos empezado.

Volvemos al alquitrán para des-ciclar lo  ciclado, pero nos resistimos a tomar otra vez la culona; bajamos al pilón de la canaleja, cargamos bidones, y ya que estamos cogemos la alternativa, cada uno como puede y por donde quiere hasta el puente ( mucho más entretenido); otra vez a 32km/h y otra vez levantamos el pie que el grupo se parte en cuatro pedazos.

Llegada triunfal  a nuestro querido pueblo y a tomar unas gordas cortesía de Fabio que este lunes le caen 46 castañas (pero es más duro que los berrocales).

67 km y un montón de cosas pendientes (y rencor,  mucho rencor) es lo que nos deja esta ruta. 

Nada mas amigos que seguimos dando pedales y pasándolo genial un saludo y ¡¡VAMOS MÁQUINAS!!

martes, 14 de marzo de 2017

SEGUIMOS EN MARCHA … POR TIERRAS JAREÑAS


Bueno vamos a seguir con esto en marcha, con una más ya irá teniendo mejor pinta, encima he visto que alguien lo lee, para mi más que suficiente … voy a ver si soy capaz.

Hemos planteado una pretemporada tal y como describía en la entrada anterior, tuvimos una primera toma de contacto el fin de semana de los carnavales, después ya una más seria por la zona de los enebros y esta … uff esta, ¡esta no es de pretemporada!; esto es ruta de campeones si o si … veréis.

Las 9 de la mañana en el sitio de costumbre, esta vez la intención es ir en sentido contrario al de la jornada pasada, por tanto, er Viti, peinadito y depiladito, se presenta en la Alameda con esas piernecitas de jilguerito que se le están quedando … ummm; sigo, que esto ya es sexo. Al poco llegan los hermanos Phineas y Ferb. Por la calle que viene de la urba pasa el ex – blanca paloma – en coche – no hace ni siquiera intención de mirarnos, no vaya a ser, y cuando estamos a punto de partir, por donde Patavia aparece su nuero Largo-te … otra vez apretaos.

Salimos por tanto del pueblo dirección la vecina y creída Calera, esto es casi mejor obviarlo, tan solo decir que tratamos de cruzar lo más rápido y exterior posible no vaya a ser que se nos pegue algo, de momento preferimos seguir siendo – buenas personas – ja je ji jo ju

 

 

Para no hacer fácil la cosa –y no es que lo vaya a ser – decidimos ir por las traseras para evitar un poco la cansada vía, que ¡ojo!, tenemos la suerte de que el proyecto desgraciadamente no llegara a su final, ya que de esta forma podemos disfrutarlo, pero vasta ser que lo tengamos en casa, para que estemos un poco cansados de ella; – siguiendo que me voy por las ramas – decidimos ir por la parte de Tórtolas, por la rivera del arroyo, que impregnada encuentra la hierba de agua y que relucientes va a dejar nuestros neumáticos durante unos pocos cientos de metros, hasta que, ¡catachof! un traicionero barrizal nos las deja en peor estado – cubiertas, botas, bicis, ropa – es igual, seguimos adelante.   

Vamos aumentando el ritmo, esquivando regueros y charcos, entre encinas salpicadas en el mismo camino a nuestro paso, repletas de esparragueras que ya han sido expoliadas por parados y domingueros, hasta que llegamos a buen ritmo a cruzarnos con la vía en Tórtolas … aquí sin otro remedio tenemos que incorporarnos a la arteria, que no dejaremos de lado hasta casi Aldeanueva.

Avanzamos por tanto vía adelante, y para no cargar más de la cuenta el asunto – recordad que estamos en pre-temponada – decidimos no subir por la magra que hay junto al puente, en su defecto nos haremos llegar casi hasta Aldeanueva, y por el caminito que hay entre los pequeños pero cuidados huertos, salpicados de olivos, almendros en plena explosión primaveral y otros árboles frutales trataremos de buscar el desvío, que junto a Corralrubio atravesando a todo trapo el arroyo que hay en su orilla oeste, nos hará llegar a la antigua carretera de Aldeanueva – no pasa el tiempo por ella –.  

Llegar ver y ¡arrear!, aquí no para nadie, vamos a entrar entre nuevos paisajes; caminos de bosque mediterráneo, grandes encinas entre abruptos y enormes berrocales. Increíble caos granítico que en la falda de este cerrete, nos deja abierta toda la depresión del Tajo con una increíble y libre vista hasta el vecino Sistema Central, dejando todos los pueblos al descubierto; torres de iglesia en las pequeñas y blanquecinas urbes, grandes edificios en la gran vecina urbe – Talavera –.

Seguimos esta vez a favor. Nuestras bicis vuelan contra el viento, la velocidad aumenta en proporción geométrica, tan solo se ve alterada por los factores – pequeños repechos en contra, curvas que hacen obligatoria la moderación, y piedras que mas que rodar nos hacen casi volar – para llegar en un plis al apestoso Tamujoso – mal suena, pero es la cruda realidad – hasta que juntamos el estirado pelotón, Largo-te y servidor, investigan una pequeño pero chulo senderito, eso sí, que no nos va a librar de vadear el ya mencionado rio-cloaca.

Subimos entre el redondeado pedregal hasta llegar a la pista que ya conocemos y que directa baja al regulaje del conocido embalse de Azutan, donde se juntan las aguas del Gévalo con las del Tajo; pero esta vez no, esta vez no toca bajar por aquí … vamos a Alcaudete.

Seguimos por la conocida cañada Real – cordel de la Merinas – subiendo poco a poco, hasta encontrarnos con las fuertes y explosivas rampas, que una vez más rompen el grupo, que una vez más rompen nuestra conversación, para tan solo oír el fuerte vaivén de respiración, intentando por todos los medios llenar de oxigeno nuestros pistones, piernas que moverán las duras bielas, aunque consuelo nos queda, hemos elegido la opción menos dura, el cerro del Burro se estaba frotando las manos esperando nuestra visita, y para decepción de los hermanos Phineas y Ferb y er Viti, esta vez hemos evitado.

Seguimos avanzando, volvemos a bajar al pequeño curso de un regato, mojando – esta vez poco – de nuevo nuestros neumáticos entre el filtro de los grandes cantos rodados, que transparente y pura dejan correr el pequeño manantial.

Alcanzamos la N-502, punto de encuentro del cordel, escogemos varias opciones, cada uno por la más favorable, otros investigando – lo investigable – lástima como el paso del tiempo y el desuso de los caminos termina acabando casi con ellos.

Nos encontramos casi a la vista con Alcaudete, bajamos fuerte, tan solo levantando la mirada para ver la catedral jareña, que claro nos cuenta donde estamos; por el parking de – Cambalache – a todo trapo, bajamos hasta el cruce.

Pequeño tramo de carretera tenemos inevitablemente que hacer, hasta entrar de nuevo en el cordel, no sin antes pasar por la simpatica mano de unos amigos … prefiero obviar, no vaya a ser …

Una vez en el cordel … hacemos merecido break. Comentarios de la ruta, comentarios de las increíbles viandas, panteras rosas, tigretones, phoskitos, donuts pantera rosa – que Texinas ya ha probado claro está – etc ¡al final engordamos!

¡Tenemos que seguir!, largo-corto, corto-largo, flojo-duro, duro-flojo ¿qué hacer?, decisiones, decisiones …

¡Vamos coño!

Salimos por tanto, apretando de nuevo, dando brío a nuestras bielas; elegimos la opción que nos enseñaron los compañeros de Las Herencias, no es tan dura, no es tan pesada y la ruta ya va pesando; Largo-te dice, que es una cuesta, tan solo una cuesta, uff, pero cuesta, pico tras pico avanzamos hasta que los siete picos coronamos, y a la vista, tras una larga y tendida rampa vemos El Membrillo … soltamos frenos y a disfrutar del aire en nuestras caras … ¡a toda máquina!

Llegamos al pequeño pueblo, nos volvemos a juntar para llegar, y llegamos juntos al zoco, a la parte más central, a la parte principal, para en la fuente llenar nuestros bidones de agua, para retocar la castigada mecánica, para ver a las paisanas tomarse las cañas, con los aperitivos de sus casas, y a poco … ¡cumpleaños feliz!, duró tanto la canción como la edad de la que las cumplía, pues las allí reunidas ya rondaban los 80, aunque eso sí, todas ellas muy permanentadas.

Salimos del pueblo, que nos queda el ultimo apretón, y este es duro, en la fase final de la ruta nos queda este arreón que sin más narices hay que pasar … ¡en marcha!

Trasteando en el ancho y ligero camino, la rapidez no hace llegar en breve al temible mecachón, subimos, bajamos, y vuelta a subir, – encina de los carteles – hacemos parada para no despistarnos, momento que aprovechamos para dar otro toque mecánico a una guerrera, y … ¿qué ruido es ese?, las motos de los vigilantes vestidos de verde, me ahorro el comentario o lo digo … ¡vaya tela de gente! ¿se puede ser más …?, bueno, para ser no solo hay que estudiar – si es que estudian – hay que valer … prefiero dejarlo, no vaya a ser … seguimos, volvemos a bajar, para volver a subir, ¡esto es de locos! al final de la ruta, esto ya puede con nuestros ánimos y va a dejar una dura mella en nuestras piernas. ¡Al fin! la encalada pared del cortil, esto solo puede significar una cosa, es la ultima magra, llegaremos al falso llano en la parte de arriba y desde aquí hasta las gravera fuerte bajada …

Esta vez el mayor de los Rincones toma la delantera, y con iniciativa se dispone a bajar la rica pendiente, seguido de cerca del resto de integrantes de la magnífica formación. Fuerte bajada con cerradas y tumbadas curvas, aperaltadas y resbaladizas hacen sacar de nosotros a buena velocidad un gramo más si cabe de pericia ciclista; y muy en breve tomamos el nivel del río que sin más accidente geográfico a casa nos llevará.

No hubo accidente geográfico como he dicho, el viento se encargo de acompañar a nuestras ya cansadas piernas, que llegaron a casa con la friolera de casi 75 km y un desnivel positivo de casi 800 mt.; no está nada mal para pretemporada ¿no?; si esto es pre – cuando llegue temporada ya no se con que nos vamos a atrever.

Cierto es, que a la vuelta de la esquina tenemos Semana Santa, y tenemos intención de salir un poco de nuestro entorno, ¿qué haremos?, hay tantas opciones como opiniones, Los Navalmorales, Melque, Risco Ñañas … también tenemos las duras de nuestra zona, tenemos la zona del Pedroso, la subida a las antenas por el Almendral que la mayoría no conoceis … los amigos de Navahermosa están deseando que vayamos de nuevo por los Alares y Carmelo atendernos tan bien como de costumbre, no os lo perdáis, espero que estas palabras os animen, espero veros de nuevo pedaleando a nuestro lado; hasta entonces me despido, no sin recordaros una vez más …
AL ATAQUE!!!

martes, 28 de febrero de 2017

¿RETOMAMOS?



GESTIONES EN TALAVERA 
Trabajando estaba yo, como de costumbre hacemos la mayoría de los mortales entre semana, y al pasar por la puerta de INEM, lo que hoy llaman SEPECAM, larga fila de parados encontré – ¡cómo no! en algo tiene que ganar nuestra comarca, y es que en parados ¡somos campeones! zumban los …. – bueno que me voy por las ramas – había un montón de caras, caras de tristeza, caras de desesperación, muchas de ellas conocidas, pero una, una me llamo la atención más de que las del resto; como tan despistado y conozco a gente en muchos ámbitos distintos tuve que dar varios pasos hacia adelante para darme cuenta, y es que parece ser que él no se atrevió a saludarme – supongo – que casi por vergüenza;  ¡amigo blog! – caí en la cuenta - ¿qué haces aquí? …
Hemos dejado de montar, hemos dejado de escribir … ¡ESTO NO PUEDE SEGUIR ASÍ! Voy a intentar darte trabajo, no me atrevo a comprometerme en tiempo, pero … vamos a intentarlo. Lo mismo en este primer tanteo, me salen agujetas en las manos, las mismas que tengo en las piernas tras retomar la actividad … os cuento.
BREVE
El grupo anda un poco destartalado, unos por temas personales, otros por dejadez, otros por VAGANCIA, el sábado pasado salió Largo-te solo, hizo una buena, seme-dura pero ¡dándose caña! – como no puede ser menos –; el domingo amanece día nublado, el Abuelo sale solo sin por su cuenta … meditando, y por otra parte, los hermanos Phineas y Ferb que llevan tiempo sin montar, han decidido hacer una pretemporada de dos pares de pares de domingos, antes de unirse a los fuertes para no darles guerra …
Estábamos temprano, por tanto, en el sitio de costumbre – este no cambia – el día era nuboso y allí estaban los hermanos – como acabo de comentar – & I – uff, hace cuanto – (estoy más nervioso … parezco primerizo)
La idea es hacer algo suave, el mayor de los Rincones decide que subamos a Mejorada, por mi encantado.
Subimos a la vecina y querida Gamonal – no recordaba la potencia de la cuesta del canal, me da la impresión de que hoy se nos va a hacer todo duro – subimos por la trialera, de aquí a la encarnación, subida a Mejorada, bajada a Velada por los caballos y por el cordel hasta la vecina Calera … breve pero intenso, barro cuestas, etc. Queremos estar pronto en el pueblo que hay fiesta de disfraces – fin de semana de carnaval – en la plaza y hemos quedado con nuestros familiares a las 12:00 – hay que cumplir.
2ª SALIDA
Esta vez estábamos en la alameda, los hermanos Phineas y Ferb, Largo-te & I … viendo las caras, creo que hoy el día va a ser un pelín más intenso; la idea es hacer los enebros, y vamos a pasar por la vecina Talavera la chica a recoger a nuestro querido compañero er Viti.
Dicho y hecho, arrancamos, pasamos por la vecina población y nos dirigimos a la más grande urbe que hay en nuestra comarca – Talavera.
El paso fue rápido, sencillo, por los carriles habilitados para el disfrute de nuestras bike’s, cruzamos la vía y nos dirigimos a la portiña.
Tras pasar el canal, viene el primer apretón, Largo-te sube a su ritmo, los 600 viendo al reactor a lo lejos, y para colmo er Viti nos lanza un primer ataque en plena cuesta … uff día largo nos espera.
Pasamos estos primeros tramos de la jornada divirtiéndonos todo lo que podemos, por esos senderitos del entorno de la portiña, entre corredores a pié, cruzándonos con las primeras bicis de la jornada, cada uno a su ritmo, cada uno como puede, cada uno ¡como quiere!
Senderitos, con sube-bajas buena marcha, en breve cruzamos la carretera de Cervera y adelantando a un primer grupo de 4 ciclistas ¡estamos en Pepino!
Bajamos por la imponente cuesta de los merenderos a todo trapo, para adentrarnos en el monte extremeño que nos llevará hacia San Román.
Rápido sendero, entre encías centenarias, variada vegetación, vacas se cruzan en nuestro camino, incluso debemos sortear a alguna despistada, pasos estrechos canadiense, para hábiles y rápidos biker’s, llegamos a orillas del pacífico estanque, lugar de encuentro antes de seguir y unir el estirado pelotón …
Seguimos, cruzando arroyos ¡llenos de agua!, cañadas ¡llenas de barro! Caminos ¡llenos de diversión!; para avistar San Román y justo antes de entrar en él, hacer un giro de 180º y disfrutar de la preciosa subida hasta Marrupe.
¿Qué contar de esta subida compañer@s lectores?, a estas alturas creo que tod@s la conocemos; caminantes bajaban con cestos y cubos repletos de productos que el campo pone en nuestra mano gratis, y que con un pequeño paseo – que hace bien a la salud – encima te regala. Subimos mezclados con un grupo de biker’s que poco a poco van sucumbiendo al potencial de nuestro fuerte grupo …  las rampas se van sucediendo, seguimos atravesando pasos canadienses, por un kilométrico túnel formado por las bóvedas de los grandes árboles a la vera del sendero, subiendo en contra de los arrochuelos que pletóricos bajan serpenteando mostrando la mejor cara de esta temporada, conseguimos alcanzar Marrupe.
Para no perder costumbre, hacemos nuestro ya tradicional break, con productos típicos del momento en el que nos encontramos – panteras rosas, tigretones … - “en cierta ocasión un conocido me dijo: si no has comido pantera rosa o tigreton, no has tenido infancia” ellos, lo toman la pie de la letra.
Terminamos lo empezado, y tras arreglar un poco el país con unas pinceladas políticas, continuamos … a pocos metros de salir del pueblo, cruzamos por primera vez en la jornada el arroyo Marrupejo, ya sabemos que se puede cruzar de tantas formas como personas lo hagan … para gustos los colores,, y es que algunos, deseosos estaban de estrenar su nuevo equipo snorkel … en breve llegamos al ancho camino que ligeros nos hará coger con ansia los fáciles kilómetros que a continuación vienen.
Tras la calma llega de nuevo la tempestad, y creo que calma al menos en lo que a pendiente se refiere, no vamos a tener en lo que queda de jornada, y no es que lo que se haya recorrido sea fácil, pero lo que viene …
Por las zonas bajas de Cervera, allá por la Menejil – que digo yo – porque lo que es verse, ¡no se veía ni torta!, tiene sus ventajas, y es que como no se ve a mas de 100 metros, pues las cuestas no se hacen tan largas, no obstante, seguimos entre piedras y vegetación, entre caudalosos arroyos que a los más prudentes hacen pasar andando – aunque se mojen los pies igual – y poco a poco, pasito a pasito … Segurilla.
Gracias a las suplicas celestiales, al mayor de los Rincones, le suena el móvil, ni que pintao nos viene, justo momento para ver como retozan y se revuelcan una familia de puercos petrenes en los huertos segurillanos.
Tranquilito fue el trecho que separan las competidoras poblaciones de cagarraches y zorreros, para enseguida enfilar el tramo final buscando Gamonal.
Parece cuesta abajo este último tramo, pero no os confundáis, la tensión en las piernas alcanza a sobrepasar la de las cuerdas de una guitarra, y al más mínimo toque – esfuerzo – capaces son de hacer sonar hasta el concierto de Aranjuez a las expertas manos de Paco de Lucía.   
De nuevo juntamos el dispersado pelotón, para despedirnos de er Viti hasta la próxima jornada, para llegar sin hacer mucho ringu rango al pueblo.
Bueno compañer@s, parece que esto va arrancando, parece que esto se mueve … hay importantes retos a la vuelta de la esquina; en Semana Santa pretendemos recordar o reconquistar rutas, que ya hace tiempo que no visitamos. También están las clásicas de final de primavera y otras en las que podemos compartir el tiempo con nuestros familiares …
Como no, me despido con nuestro familiar grito de guerra, que aunque ya hace tiempo que no se dice, no se nos olvida … compañer@s …
AL ATAQUE!!!

viernes, 3 de junio de 2016

LA SIERRA DE SAN VICENTE



Busca que te rebusca en internet, y tanto buscar, enlazar, vueltas por acá, vueltas por allá … ¿qué pasa?, pues que de una forma u otra, terminamos tropezando con nuevas opiniones, nuevas fotos, nuevas gentes, lo que viene a conducir a ¡nuevas rutas!, a fin de cuentas, es lo que a nosotros nos interesa. Una vez visto esto, lo cargamos en nuestro apreciado chintofano y ya le dejamos que cante; cantando y pitando, sale esto, ya veréis …
De nuevo y esta vez para mi, amanece muy temprano, cuando Benito estaba echando la segunda tralla, escribió un – guasa – ya andaba yo danzando para poder contestarle, pues tenía que preparar la DKV para llevarnos a nuestro punto de salida y retorno, San Román de los Montes.
A la alameda – sitio de costumbre – llegó el Abuelo, que dice que no tiene muchas ganas de salir porque le duele un gemelo, mientras llega Largo-te – que fue el segundo de los participantes – ya voy yo – con mi poder de convicción – envolviendo al Abuelo, con prosa – que no me falta – y mucha mucha verborrea, total, que cuando se dio cuenta, ya le había echado la bici a la DKV, solo faltaba pasar por Talavera la chica a buscar a er Viti, ¿er Viti?, ¡si! ha dicho que sale, y este si lo dice ¡sale!.
Una vez todos arriba, nos dirigimos a nuestro punto de salida – el camino no os lo cuento – bajamos nosotros y a nuestras bike’s, nos atusamos y ¡en marcha!.
Uff ¡qué confusión! si yo pensaba que íbamos a las antenas … respiros profundos y alabanzas al cielo dando gracias por esta marcha atrás … es igual, lo que haya que hacer ¡pues se hace!
Nos dirigimos pues, por la ermita de S. Román hacia reguerones, y en el punto bajo, donde solemos ir hacia Cazalegas, desviamos nuestros manillares buscando una nueva dirección, una nuevas pista ancha, fácil, que según el Abuelo, con esta y otra ya será dos las veces que hemos venido por estos parajes.
Después de ver y controlar granjas de posibles clientes, llegamos a una pista ciclista hormigonada y bajo un puente por el que transita una comarcal, entramos en rampa en Castillo de Bayuela, con su bonito y bien conservado rollo jurisdiccional, ubicado en la plaza del Ayuntamiento, es denominado – el rey de los rollos de la provincia de Toledo – , sintiéndolo mucho, tenemos que dejarlo atrás, y salir del pueblo por su zona sur, entre callejuelas, con grandes casas, como grandes son los sillares escalinatas de entrada y las jambas que sujetan los grandes portones de entrada de ganados en otras épocas … en la periferia, y siguiendo como siempre las órdenes del chintófano, nos encaminamos a una vereda, que a priori tiene buena pinta.
Ya metidos en faena, sendereando, esquivando piedras y a buen ritmo gracias a la pendiente que en este caso nos ayuda, llegamos a un paraje ¡increible!; no saluda un puente de un arco de medio punto – puente de los molinos – sobre el arroyo Saucedoso, donde una ruidosa cascada ambienta la paz del entorno, es mejor ver.
Seguimos adelante, esta vez subiendo, sendereando, entre piedras; un bonito y disfrutable entorno, entre nuevas explotaciones ganaderas nos llevara hasta nuestro siguiente hito … Garciotum, que nos recibe con una corta pero explosiva cuesta llegando ella a superar la quincena porcentual y que directos nos llevará a los pies de la iglesia, con su repique de campanas a cuartos; lo sentimos, no podemos parar, ¡no tenemos las uvas!
Salimos del pueblo por su zona deportiva, zona de parrillas de recreo, para comenzar una larga subida, con hormigón en curvas – como pinta esto – entre grandes cantos graníticos, algunos de ellos amarillos – merece visita – y bajamos de nuevo hasta el arroyo Saucedoso para pasarle esta vez sobre el puente de los pilones, entrando una vez más en ya nuestra conocida Cañada Real Leonesa … ancha pista que nos acompañará durante poco más que un par de kilómetros y desviarnos enseguidita a otro camino.
Aquí todo suena a nuevo, estamos en la zona de la falda sur de la sierra de San Vicente, rodeados de encinas y robles, rodeados de vegetación regada por cristalinos regatos que rebosan agua, grandes bolos graníticos en muchos casos esculpidos por la mano del hombre para dar espacio y forma a los angostos caminos, que entre sobras, charcos y duros sube-bajas nos conducirán al siguiente hito … Nuño Gómez.
Entramos en el pueblo por una fuerte pendiente hormigonada desde el depósito del agua, y por una calle lateral casi sin darnos cuenta salimos, para por una anchurosa pista con pendiente en contra nuestra llegar a la periferia del siguiente hito, y que servirá de punto-retorno, además de punto break, mucho más importante si cabe.
Entramos en el pueblo – seme olvidaba – Pelahustán, y buscamos su plaza, buscamos su iglesia, atamos nuestras bike’s a los abrevaderos y hacemos el ya ansiado break; nos confundimos con el paisanaje, comentamos, cambiamos impresiones y de nuevo … AL ATAQUE!!! – no es poco lo que nos queda por recorrer
Antes de salir del pueblo, y tras dar un par de vueltas incluso pasando junto al potro de herrar, llegamos a su rollo jurisdiccional, no menos importante que el visto en Castillo, aunque sí un poquito menos voluminoso.
Visto esto, salimos del pueblo, y junto a los cargaderos de ganado, donde las guías ganaderas y las pujas interrumpen la paz del lugar, nos desviamos para entrar en otro camino que nos llevará a una larga vereda para el paso de tan solo una rueda, picando hacia arriba que estirará el pelotón hasta el punto de abandono en un camino ancho. Nos juntamos, como no.
¡En marcha!, bajamos rápido por caminos transitado por ganados, ganados vacunos, lo que corría por allí no sabemos si sería agua, el aroma desprendido cantaba ¡a mierda!, pero de la buena … ¡mal por culo! – dijo el Abuelo – que viene a significar – tira pa adelante pero ¡espabilando! – y eso hicimos, para llegar a un hormigonado que a fuerte ritmo y rozando – de nuevo – cunetas nos llevará casi sin darnos cuenta a un bajo punto, que en breve se convertirá en … uff ¡vaya tostaaaa!
Comenzamos la subida, ¡gracias al cambio! – decía el Abuelo – las bike’s, tensan los cables de cambio, aumenta la cadencia en proporción al porcentaje, incluso el graciosillo de la Z-15 subió a rueda – por no dar un calentón a la citraca – un par de curvas en herradura para salvar varios metros en curva de nivel, y ¡El Real de San Vicente!
Calles angostas y totalmente desniveladas nos esperaban en este bonito pueblo ya en la falda alta de la sierra de San Vicente. Real, de campamento militar, antiguo, de épocas romanas, nos abría sus puertas con el día totalmente encapotado, algunas gotas nos adelantaban lo que podía avecinarse. Los tambores indios con flash que sonaban bajar de la sierra, nos comunicaban que la cosa estaba muy cerquita, no obstante, fieles a nuestros principios, ¡aquí nadie se rinde hasta el final!
Por una difícil bajada, de las de ¡pié a tierra! transitamos, para desembocar en una nueva vereda que, con pendiente a nuestro favor nos llevó a través de pedregales, hiervas y encinares hasta un camino ya conocido.
Entrando por la trasera de nuevo de Castillo de Bayuela, donde pastoreaban a dos chistos para su engorde y sacrificio, allá para San Martín, entramos en el pueblo. Justo al entrar, y casi sin otro aviso distinto a los que ya traíamos, descargó sobre nosotros una nube … pero ¡a calderos! o ¡garrafas!, yo no sé lo que allí caía, no me entretuve en mirar al cielo, nuestras embarradas bike’s limpias quedaron, como si hubieran pasado por un túnel de lavado, tanto corría el agua a través de nuestros cuerpos, que nuestras zapatillas a forma de marmita llenas quedaron, los discos del freno chillaban como si miedo de algo les diera … pero igual que vino, se fue; y nosotros continuamos – más bien, no paramos
Anduvimos por unos canturriales que terminaron con la gotita de fuerzas que nos quedaban, desembocando ellos en la subida jurásica – bajada – que después de pasar lo pasado, parecía una autopista. Cuatro pedaladas más, dos sube-bajas – justos de fuerzas – y, San Román … de los Montes ¡damos fe!
Una vez más, bicis a la furgo, cambio de piel – como las culebras – y a casa ¡es buena hora!
Compañer@s, ¡pedazo ruta nos marcamos!, no pasará el mes de julio sin haberla repetido, estáis invitados.
Guadalupe ¡a la vuelta de la esquina! ¡ánimo!
Me despido de esta, no sin recordaros una vez más …
AL ATAQUE!!!
Os dejo unos vídeos de la ruta: